• Legado Cantabria publica la historia de vida del jienense de Torrelavega Esteban López Ruiz.
  • Legado Afromayor estrena el testimonio vital de Mamadou Lamine Sagna, senegalés afincado en Murcia.
  • Fundación PEM continúa su proceso de compromiso con la recuperación del patrimonio inmaterial de Cantabria y del resto del Estado español a través de la memoria oral de las personas mayores.

La memoria no arde, no se puede destruir con las manos ni desaparecer fácilmente. Pero la memoria hay que cuidarla. Hay que albergarla, a veces recuperarla, y preservarla para que perdure, para no perderla y caltener el patrimonio inmaterial colectivo con el que seguir avanzando socialmente. Eso lo saben bien en Fundación PEM. En los últimos días, la Fundación Patronato Europeo de Mayores, a través de sus proyectos Legado Cantabria y Legado Afromayor, ha estrenado dos nuevas historias de vida recogidas en Torrelavega y en Murcia.

Mamadou Lamine Sagna (1954) nació en Mangacounda (Senegal). Mamadou es nieto e hijo de hombres que lucharon en la I y II Guerra Mundial por una Francia que les puso en riesgo, les alejó de su tierra y de su familia y que no solo no les pagó sino que tampoco se ha acordado de ellos. Así las cosas, por culpa de un conflicto bélico que le quedaba a miles de kilómetros creció sin padre y fue criado por su madre en esa encrucijada de pueblos y culturas que es Casamance.

Pasó por Dakar, Mauritania, Las Palmas, Sevilla, Cataluña, Madrid, Almería… Y ahora vive en Murcia, pendiente de ver cómo se desarrolla el proceso de regularización de personas migrantes después de haber impulsado uno anteriormente pero, en breve, regresará a Senegal lugar del que, en realidad, mentalmente, nunca se fue.

El proyecto Legado Afromayor se ha puesto en marcha entre Fundación PEM y el equipo de Afromayores, la periodista y escritora Lucía Mbomío y el fotoperiodista y documentalista Laurent Lèger, con el apoyo del IMSERSO, para preservar el Legado invisibilizado de las personas mayores africanas y afrodescendientes que viven en España con el proyecto Legado Afromayor.

Esteban López Ruiz (1933) nació en Arjona, Jaén, en el seno de una familia jornalera vinculada a una economía rural de subsistencia. Su infancia transcurrió bajo la Guerra Española y la inmediata posguerra: recuerda los tanques pasando junto a su casa, el sonido de las bombas y el refugio en el que se protegían los vecinos. Su padre, José María López, permaneció tres años encarcelado en Jaén por razones que nunca llegaron a explicarle. Mientras tanto, su madre, Dolores Ruiz Salcedo, sostuvo a la familia como pudo: durante un tiempo compartieron una cueva con otras familias y recurrieron a los comedores de auxilio.

En agosto de 1949, con dieciséis años, emigró junto a su familia a Torrelavega. El viaje desde Andalucía hasta Cantabria formó parte de un desplazamiento colectivo del campo empobrecido, «muerto», hacia los nuevos centros industriales del norte. Su testimonio reúne la memoria del campesinado andaluz, la emigración obrera, la industrialización de Torrelavega, pero también la historia de un hombre que trabajó antes de poder ir a la escuela y que, nueve décadas después, todavía se sienta a aprender. Al mirar atrás, resume lo vivido con una certeza sencilla: «Las cosas no son como quiere uno, sino como llegan».

Durante el camino de más de 5 años de trabajo que todavía continúa, Legado Cantabria ha logrado recoger 195 historias de vida de personas mayores que, siendo originarias del territorio o no, han desarrollado y transitado su vida en él y forman parte, por tanto, de su Historia. Hoy sus recuerdos son patrimonio inmaterial de Cantabria.