Actualidad
Territorios vivos
Benjamín García Pastor 1947
Benjamín García Pastor (Santander, 1947) se define a sí mismo como “un raquero de Portochico”. En esa expresión cabe toda una biografía: una infancia crecida entre muelles, mareas y oficios, cuando la bahía no era paisaje sino espacio de vida cotidiana. Hijo de una familia marcada por el trabajo y los libros, creció entre el Colegio Menéndez Pelayo y el puerto, aprendiendo pronto a mirar el mar como un organismo vivo y exigente.
Araceli Olea Bárcena 1924
Cuando se le pregunta qué ha aprendido a lo largo de más de un siglo de vida, Araceli responde sin solemnidad, como quien da una instrucción práctica: “Hay que tirar siempre hacia adelante; ni un paso atrás, ni siquiera para coger impulso”. No es una consigna. Es el resumen de una vida que ha visto romperse y rehacerse un país, una ciudad y a sí misma varias veces. Araceli Olea Bárcena (Santander, 1924) ha vivido lo suficiente como para saber que avanzar no siempre es progresar, pero casi siempre es resistir.
José Ramón Sánchez Sanz 1936
José Ramón Sánchez Sanz (Santander, 1936) creció entre casa, barrios y pantallas. Niño asmático del Barrio Camino de posguerra, aprendió pronto que el cine podía ser refugio y lenguaje. Mientras otros corrían por la calle, él dibujaba piratas y vaqueros y bajaba a los cines de Tetuán y Puertochico como quien entra en un territorio sagrado. Cuando, con apenas cuatro años, preguntó si en el incendio de Santander se habían quemado los cines, ya estaba dicho casi todo.
… y la del resto de la península contada por las personas mayores afrodescendientes que en ella habitan»
Therese Kanzinga Tshibangu Mudiay 1956
Nació hace 70 años en lo que, por aquel entonces, era el Congo Belga. Pese a que sus primeros pasos los dio en un pueblo, cuando su hermano se fue a vivir a una ciudad minera para estudiar, el resto de la familia le acompañó. Se trataba de un sitio con una alta presencia de belgas, que residían ahí debido a la colonización, y también de hombres de otros países europeos que trabajaban en un sector que hasta hoy genera grandes beneficios, especialmente para empresas extranjeras. Fue en ese lugar donde, con solo quince años, conoció al que se convertiría en su marido. Él tenía 50 y era alicantino.
Gabriel Mbinki Manthan
Conocido como Gabriel Ataya, es todo un referente de lucha y autoorganización para la comunidad migrante que trabaja en los invernaderos de la provincia de Almería. Nacido en Casamance (Senegal), desde muy pequeño, aprendió a buscarse la vida. Como su madre trabajaba sin descanso, fue criado por una abuela que le marcó muchísimo ya que le enseñó a ser autónomo en un entorno de precariedad.















