Actualidad
Territorio vivo
Benjamín García Pastor 1947
Benjamín García Pastor (Santander, 1947) se define a sí mismo como “un raquero de Portochico”. En esa expresión cabe toda una biografía: una infancia crecida entre muelles, mareas y oficios, cuando la bahía no era paisaje sino espacio de vida cotidiana. Hijo de una familia marcada por el trabajo y los libros, creció entre el Colegio Menéndez Pelayo y el puerto, aprendiendo pronto a mirar el mar como un organismo vivo y exigente.
Araceli Olea Bárcena 1924
Cuando se le pregunta qué ha aprendido a lo largo de más de un siglo de vida, Araceli responde sin solemnidad, como quien da una instrucción práctica: “Hay que tirar siempre hacia adelante; ni un paso atrás, ni siquiera para coger impulso”. No es una consigna. Es el resumen de una vida que ha visto romperse y rehacerse un país, una ciudad y a sí misma varias veces. Araceli Olea Bárcena (Santander, 1924) ha vivido lo suficiente como para saber que avanzar no siempre es progresar, pero casi siempre es resistir.
José Ramón Sánchez Sanz 1936
José Ramón Sánchez Sanz (Santander, 1936) creció entre casa, barrios y pantallas. Niño asmático del Barrio Camino de posguerra, aprendió pronto que el cine podía ser refugio y lenguaje. Mientras otros corrían por la calle, él dibujaba piratas y vaqueros y bajaba a los cines de Tetuán y Puertochico como quien entra en un territorio sagrado. Cuando, con apenas cuatro años, preguntó si en el incendio de Santander se habían quemado los cines, ya estaba dicho casi todo.













