• Desde 2021, Legado Cantabria ha preservado en Santander 56 historias de vida de personas de 70 o más años.
  • La alcaldesa, Gema Igual, y el presidente de Fundación PEM, Modesto Chato de los Bueys, reconocen el patrimonio inmaterial que supone la memoria de 1.027 años de vida.

Cantabria tiene memoria. Y «su memoria no solo está en los archivos y los museos, sino también en las voces de las personas que la viven». Así lo expresó el pasado viernes 16 de enero Zhenya Popova, coordinadora del proyecto Legado Cantabria, la persona que desde hace cinco años está consiguiendo articular decenas de voces de todo el territorio cántabro para preservar su memoria oral, en el acto de homenaje a las 12 personas residentes en Santander que han compartido sus historias de vida en 2025. 

En un acto que prometía –y cumplió– ser abierto y cercano, casi un centenar de personas se congregaron en el Centro Cívico Tabacalera de Santander para celebrar y homenajear los 1.027 años de vida que estos 12 Legados aglutinan entre todos y todas, con Modesto Chato de los Bueys, presidente de la fundación que impulsa el proyecto, y la alcaldesa de la ciudad, Gema Igual, a la cabeza. Ambos agradecieron la entrega de sus testimonios a quienes han hecho de Santander el escenario de sus vidas y contribuido así a construir su historia reciente. En este encuentro se reconoció de manera póstuma la participación de María Martina Múgica de la Mano, quien cumplió y celebró los 100 años el pasado noviembre con sus vecinas, sus amigas y la alcaldesa de la ciudad, 50 días antes de fallecer.

Las historias de vida de vecinos y vecinas de Santander preservadas en Legado Cantabria suman ya 56, dentro del total de 196 que hay documentadas en toda la región. En 2025 se han unido artistas, hombres de la tierra y del mundo agrario, mujeres que supieron aprovechar las brechas para ser más de lo que antaño se les permitía ser, un ingeniero de vanguardia aferrado al litoral, un doctor en Ciencias del Mar que habita el puerto de Santander, un carpintero fino de Cueto, una mujer de 101 años que ha transitado la guerra, el hambre, el exilio, el regreso o la historia de una de las imprentas más representativas de la ciudad. Sus voces y vivencias volvieron a resonar en el centro Cívico de Tabacalera donde Gema Igual se adhirió a la admiración y el agradecimiento: «Desde el Ayuntamiento de Santander, damos las gracias a la Fundación PEM por este maravilloso acto tan emotivo, bonito y participativo, a las 12 personas que nos habéis regalado vuestra historia de vida con calma y generosidad, y a quien pensó la idea y nos ha juntado a todos aquí, Modesto Chato».

Además de María Marina, este viernes se agradeció la entrega de su historia de vida a Eloy Velázquez, a José Ramón Sánchez Sanz, a Aquilino Ruiz Bolado, a Adelaida Fernández Martínez o Carmen Mora González, a Juan González Quijano, a Antonio Manzano Zarzuela, a César Vidal Pascual, a Benjamín García Pastor, a Cipriano Camus Gutiérrez, y a Araceli Olea Bárcena, que con sus 101 años estuvo en el acto y participó de esta celebración comunitaria. Luego, en la foto final, se sumaron otros Legados de Santander que entregaron su historia de vida en años anteriores a 2025.

Fue Carmen Mora, una de las homenajeadas, la que compartió, con la kufiya sobre los hombros en solidaridad con el pueblo palestino, un fragmento de su historia con el público y un sentido agradecimiento al equipo que ha hecho posible Legado Cantabria, a la sanidad pública y la Asociación Contra el Cáncer que le han «regalado tiempo de vida»; y aprovechó la ocasión para reivindicar también el derecho al aborto rememorando su propia vida: «Yo fui niña de posguerra, querida, mimada y deseada, no así lo fue mi abuela que quedó embarazada del señorito de la casa donde trabajaba».

Francisco Gómez Nadal, gerente del Grupo Social Unate, intervino en nombre de la Fundación PEM y de su presidente, para reflexionar sobre «el hilo conductor» de todas las historias de vida que se homenajeaban hoy, la ética de los cuidados que desde la institución reivindican. «Legado tiene dos objetivos: preservar el aprendizaje de la vida vivida y no olvidar que somos porque hemos sido. Todas vuestras vidas han sido posibles porque otras os han ayudado. Ahora nos enseñan que con un teléfono móvil o con la inteligencia artificial podemos sobrevivir, y Legado Cantabria es la prueba y ejemplo de que no es así, necesitamos a otra gente para vivir y envejecer con calidad», concluyó.

Hoy he visto la vejez que el espejo me ha mostrado,
y la huella que al pasar, en mí marcaron los años.
Titubeo al caminar, no son tan firmes mis pasos,
mis manos se vuelven torpes, ya mi pulso va fallando.
Ya flaquea mi memoria, mi pelo se ha vuelto blanco
y de mi vista de lince el brillo se va a pagando.
Mi cuerpo, que esbelto era, ahora camina encorvado;
ya he perdido la arrogancia de aquellos tiempos de antaño.
¡Ya se fue mi juventud, el tiempo me la ha robado!

                                                                                                                       

Adelaida Fernández Martínez, otra de las participantes del proyecto, recitó el poema de Rosario Cuella entre vítores y algunas lágrimas; y el Cuarteto Adagio puso el broche final al emotivo encuentro con reconocidas melodías que el público no dudó en tararear, disfrutar y aplaudir. «Habéis tenido la generosidad de parar el tiempo y compartirnos vuestra vida», agradeció Zhenya Popova, coordinadora del proyecto, que recordó con ternura: «La memoria no se impone ni se acelera, se acompaña, y eso es lo que hemos intentado hacer desde Legado Cantabria».

Las dos próximas citas de Legado Cantabria serán el domingo 1 de febrero, cuando de haga el homenaje anual a todos los legados 2025 de la región en el Centro Botín, y el sábado 14 de febrero, cuando se estrene en la Filmoteca el documental “La memoria no arde”, producida por Legado dentro del convenio con el Ayuntamiento de Santander. 

Legado Cantabria ha sido posible en 2025 gracias al apoyo del Ayuntamiento de Santander, a través de la concejalía de Servicios Sociales, Familia, Salud, Autonomía Personal e Igualdad, y de la Consejería de Cultura, Turismo y Deporte del Gobierno de Cantabria. En los cinco años de recorrido de este proyecto de recopilación, preservación y difusión del patrimonio inmaterial, que atesoran las personas mayores, Legado ya ha logrado recoger 196 historias de vida en todas las comarcas de Cantabria. En ese gran banco de historia oral hay ya 17 de personas que en el momento de las entrevistas tenían 100 años o más, 59 entre los 90 y los 99 años, 62 entre los 80 y los 89 y 58 que tenían entre 70 y 79 años de edad. Un resumen de sus historias se comparte públicamente en la web de Legado (www.legadocantabria.org) y el material audiovisual completo está a disposición de investigadores y se preserva en una doble copia —una en Fundación PEM y otra en la Filmoteca regional Mario Camus—.