- 36 personas mayores migrantes de 8 países diferentes participan en el proyecto de Fundación PEM
- 35 profesionales de diversos ámbitos aportan su experiencia trabajando con población mayor migrante en Cantabria
Planteado como un proyecto de acompañamiento e identificación de saberes, ideas e imaginarios de vida, el Mapa de necesidades de la población mayor migrante residente en Cantabria nacida en países no eurooccidentales nace, financiado por el ICASS, para dar espacio a las personas mencionadas a través de un proceso de mapeo de sus necesidades y reflexiones y de construcción colectiva de una hoja de ruta de intervención que les dé respuesta. Un proyecto pensado para que todas estas personas que habitan Cantabria dirijan la reflexión en torno a sus intereses, y así protagonicen activamente sus propias vidas.
«Sabemos que cerca de 7.000 personas mayores migrantes viven en Cantabria, pero parece que sabemos muy poco de ellas a todos los niveles. Y construir una coexistencia activa y placentera requiere conocernos», explica Lucía San Miguel, técnica de Fundación PEM y responsable del proyecto. A través de numerosas entrevistas en profundidad y de 4 grupos de discusión, 36 personas mayores de 65 años (mujeres en el 75% de los casos), de 8 países diferentes (Guinea Ecuatorial, Para, Argentina, Colombia, Olivia, Honduras, Venezuela y Cuba), han aportado sus saberes y experiencias y han podido poner sobre la mesa sus inquietudes, reflexiones o demandas. 35 profesionales de diversos ámbitos han entregado también al proyecto sus observaciones sobre cómo el sistema sociosanitario autonómico desarrolla la atención hacia ellas.
El siguiente paso será elaborar una Hoja de Ruta experimental con la que dar respuesta a las necesidades identificadas y los intereses reflejados en el mapeo inicial: «Se observa un desconocimiento general del funcionamiento del sistema por falta de información, y una de las cosas que más demandan las personas con las que hemos tenido la oportunidad de charlar es mayor claridad en los procesos», señala San Miguel. «La complejidad burocrática, la falta de información clara y veraz en cualquier procedimiento social: médico, cultural, administrativo… constituyen algunos de los mayores malestares en las personas mayores migrantes que viven en Cantabria», explica.
Según relata la técnica de Fundación PEM tras analizar los resultados de la primera fase del proyecto, las personas mayores migrantes tienen un gran interés por realizar actividades de participación social, por formar parte activa de la comunidad en la que viven e implicarse en ella de forma igualitaria. Sin embargo, «las opciones que encuentran sienten que no son para ellos y ellas». Las 35 profesionales (técnicas de entidades del tercer sector, sociosanitarias…) que han colaborado con el proyecto a través de extensos cuestionarios y un grupo de discusión reconocen una falta de atención específica al envejecimiento de las personas migrantes, así como la necesidad de adecuar los medios y canales de información para hacerlos accesibles a todas las personas.



